para explorar contigo en otros cielos
disfrutando del mínimo momento
al sentir tu mano tiernamente
explorar las sendas de mi cuerpo.
Y tomé prestado el tálamo
de tus sueños
para crear quimeras endulzadas
sobre esa boca tuya que llenó de besos
las cumbres erguidas de mis rosados pechos.
Me vestí la noche para admirar tu luna
deslicé mi mano de pétalos ternura.
me incliné a tu mar para saciar tu ola
y en tu crecida cumbre, mis besos de amapola.