miércoles, 21 de octubre de 2015

Fuiste olas y arena

Él era ola y espuma atrapada en la arena,
flotando sobre un mar de sueños en andamios. 
Cruzando por el llanto fluyendo de mis ojos,
con una sonrisa grabada en sus labios. 

Yo fui ave inexperta en mi primer vuelo. 
Al oir su llamado me precipité al suelo
Allí ondeando en oleajes de miedo
me perdí en la bruma, 
él se escurrió entre mis dedos.
 
¡Oh días de ensueños al vaivén de las olas,
las pasiones raídas por el viento volaban!
Más su efímero amor demostró la agonía, 
del Sol astro muriendo al final de ese día.
 
Llegó la noche y se vió muy oscura y fría. 
Preludio fue del claro resplandor de la aurora
que irradiando en mis ojos disipó mi letargo 
y en mis labios gusté un sabor muy amargo.
 
Hoy soy ave sin vuelo, derribada tendida,
bajo un cielo gris de anhelos sin mañana.
Sin nido, abandonada en la playa perdida, 
sumergida en la pena de un triste quebranto
Soy lamento, soy llanto... ¡Soy un ave sin canto!

 

martes, 20 de octubre de 2015

Tren de ida

Se encienden las estrellas cuando se apaga la Luna.
Es la llegada magistral del tren de mi ocaso
y me aferro a la vida, a mi voz, al pincel
al cuaderno de antaño de gastado papel.

Mis palabras se ahogan con el llanto de ayer.
Y mis manos me tiemblan agarrando el pincel.
Evocando los versos de canciones que amé
y las danzas sensuales que algún día bailé.

Me desvela en la noche el silbato del tren
que se escucha no lejos de la vieja estación...
Oigo el grito de alerta en el rugir de su viaje
rodando sobre rieles que van a mi abordaje.


martes, 6 de octubre de 2015

Desnuda

La riqueza de mi vida
es invisible a los ojos.
Amores, pasión y calma
los atesoro en mi alma.

Lo demás que no está ahí
es que no me pertenece,
pues al fluctuar de los años
cual humo se desvanece.

Sin posesiones tangibles
a este mundo yo entré,
con un respiro de vida
destinado a caducar.

En ese raudo momento,
como nací partiré:
sin auto, casa ni ropa,
desnuda como llegué.

Mas si el sentir nunca muere,
por siempre recordaré
que en los instantes más puros
y hermosos de mi existencia,
estuve de igual manera:
¡desnuda!
 

lunes, 5 de octubre de 2015

Mi angel (poema a mi nieta Lala)

Tengo un ángel entre flores
refrescante cual rocío.
Se ciñe de nubes claras
y fluye como fluye el río.
Mi ángel es de oro y plata
con brillantes en sus alas
su sonrisa engalana 
la ternura de su alma.
 
Los risos de su cabello
se encrespan a su cintura.
Sus ojos color de miel, 
enmarcados de aceitunas 
añaden a su ver: misterio 
y a su presencia dulzura.
Hermosa e inmaculada
me eleva y me sana.
Me regala un te amo
en cada tierna mirada.

 

Llanto de madre

Cuando una madre llora
es como río en la noche
fluyendo triste y sombrío.

¡Se pausa el reloj del tiempo
cuando su alma suspira!...
Auroras en claro, pendientes ocasos
mil noches de insomnio, penas y fracasos.


Pero cuando su bebé llora
a lo que esa madre aspira
es tomar su niño amado
y arrullarlo en su regazo.
Con sus lágrimas moldea
alfarero diligente
a esa criatura de barro
fruto que creció en su vientre
y lo desea exitoso
y lo quiere inteligente
quiere que sea el mejor
de entre toda la gente.

Así volarán los años 
entre alegrías y llanto
sus manos llenas de risas
y sus ojos de quebranto...

Mas es su mayor encanto
ese fruto de su vientre
artesana penitente
de ese ser que adora tanto.


Enséñame

Enséñame a olvidarte 
entre el cielo y la tierra
pues más allá del azul 
seré tuya por siempre.
Enséñame también 
a que en las noches
olvide tu respiro 
junto al mío, 
la ternura de tu abrazo 
y el incendio de tu boca
o esa forma de mirarme
que desarma mis latidos.

¡Bórrame la ruta hacia el olvido
y alcanzará el sosiego mi pecho malherido!