martes, 29 de septiembre de 2026

El susodicho

Y murió el susodicho 
con mi rostro en su memoria 
Miguel se llamaba el hombre
que un día me habló de estrellas.
Recuerdo que esa noche
me fui con Luis a bailar
y Miguel se quedó mirando
estrellas en alta mar.

Puede ser que alguna vez
le di alguna esperanza 
pero mi forma de amar
tiene su ritmo y su danza.
Él insistía en los astros
en flores y cosas raras
rezos y letanías 
muy lentas y sin sabor:
y mi vida no me alcanza
pues el tiempo es apremiante 
ámame hoy que existo
quisás no esté aquí mañana. 





lunes, 21 de septiembre de 2026

Corona de sol

Poema II: Corona de Sol

Ya no llora a solas, ya no busca el manto
de aquella frazada que cubrió su llanto.
Los ojos de miel contemplan el día,
la lánguida sombra se volvió alegría.
Camina descalza sobre la arboleda,
vistiendo los cielos con hilos de seda.
No lleva cadenas, ni reloj de oro,
su tiempo es el viento, su mayor tesoro.

¡Y el cabello suelto lo corona el sol!
Vuelan alto y libres las mil mariposas,
dejaron las lágrimas, hoy son luminosas.
Y en su pecho anida el fiel ruiseñor,
que ya no canta nanas de triste desvelo,
sino una alborada que despierta el cielo.
Su mente es el río que cruzó el umbral,
dejando la huella de aquel manantial.

Sembró los caminos, cosechó sus sueños,
sueños que volaron y hoy ya tienen dueños:
unas alas firmes de inmensa belleza,
que habitan el reino de su fortaleza.

viernes, 4 de septiembre de 2026

Alas de crisol

Entonces me rodeó la vida
y me escondió en su crisol.
No quiso arriesgarse peligrosa,
pero al emerger yo, se equivocó.

¡Me había hecho mariposa!

La más débil 
aunque bella,
la que a la luz se apega 
aunque muera,
la que es fútil como lo es su vuelo...

¡Y me propuse vivir la vida
en lo más alto del azul cielo!

Heredera del fuego

No me pidas silencio 
ni cordura,
que tengo la piel hecha 
de hoguera.
En mis manos sostengo 
la llanura
y mi piel desnudo 
en la quimera.

Vengo de un linaje 
de raíces profundas,
de manos que moldearon 
el barro con el mar.
No temo a las noches 
eternas y oscuras,
mi sangre es herencia 
de fuerza ancestral.

En mi pecho que late 
y que grita,
escondo el secreto 
de la libertad.
Mi pluma es la espada, 
de mi mente libre
que es arte, 
es fuego, 
y es viento sonoro 
de la tempestad.

¡No más silencios, dejáme gritar!