Camino los espacios
entre minutos vacíos
y me abrazo con mi amiga
(la soledad que suscribe)
muy sigilosa asoma
me aconseja y razona
me impulsa a escribir
entre minutos vacíos
y me abrazo con mi amiga
(la soledad que suscribe)
muy sigilosa asoma
me aconseja y razona
me impulsa a escribir
estos versos narrativos.
¿Con qué viene ahora?,
¿Por qué razón se alborota?
Su desbocado sentir
pisotea mi dignidad.
Me empequeñece su causa
aumenta mi inseguridad.
Me es difícil luchar
contra tal adversidad.
Como sable me lástima
con su cruel estocada.
Como pintor a su lienzo
me cubre de pinceladas.
Mis gemidos, los sollozos
y desesperados ruegos
caen en oídos sordos
cuando por ira está ciego.
Entonces llega la calma
y el perdón trae esperanza...,
por un cambio que no llega
y sueños no se alcanzan.
Mas las horas de su ausencia,
y los vacíos de su presencia
al menos brindan sosiego
en este convivir con fuego.
Regresa la soledad
en la voz de mil razones
y me exige liberarme
y me exige liberarme
¡Que alce mi voz, que no llore!
Quiere que recuerde arcanos
me insiste que vea en su ultraje
y el agravio de sus manos;
el producto de un amor
que claramente, no es sano.
Y me miro ante el espejo,
presente (eso pienso)
“¡Soy un lienzo!” (eso veo)
“¡Soy un lienzo!” (eso veo)
Me pinta a golpe de manos
y con gritos adormece.
Un pergamino de piel
de sollozos y de sangre.