Que exploro mil senderos cual ciego caminante.
No poseo compás, no sigo un mapa o un plano,
ni siquiera consulto las líneas de mis manos.
Hace tiempo atrás que no monto a Rocinante
que no peleo molinos, que no enfrento gigantes.
Si me insultan, no me importa, mi genio,
ya no se alza
y aunque me arrojen piedras, no miro quién me las lanza.
Hace tiempo atrás abandoné la niña
que inocente invitaba a sus pasteles de lodo;
brincaba y corría, disfrutando con amigos
pero cuando entristecía, lagrimeaba por todo...
Y es que no hace poco morí muy lentamente...
Causal, corazón roto sellado fríamente.