De tanto amarte, de tanto extrañarte
De tanto imaginar tu olas golpeando
en mi cuerpo:
"Me he convertido en sirena
saboreando tus sales, anhelando tu orilla
navegando a tu puerto"
De tanto soñarte con tanta ilusión
pues tú, mi hombre mar
me haces soñar...
Me he convertido en gaviota
"Gaviota de Luna"
Que admira tus costas,
donde tus palmeras
resguardan mi cuna.
Y vuelvo al mar, al Mar Caribe
su orilla en Borinquen,
el sur, su rincón.
Conjunto perfecto de olas,
y playas, olor a salitre,
rumor y canción.
Tus celestes aguas de gracia coronan:
favor que otorga, poeta y visión.
En ti, Mar Caribe sumergí mi alma
Bautismal eterno de mi redención.