La riqueza de mi vida
es invisible a los ojos.
Amores, pasión y calma
los atesoro en mi alma.
Amores, pasión y calma
los atesoro en mi alma.
Lo demás que no está ahí
es que no me pertenece,
pues al fluctuar de los años
cual humo se desvanece.
Sin posesiones tangibles
a este mundo yo entré,
con un respiro de vida
destinado a caducar.
a este mundo yo entré,
con un respiro de vida
destinado a caducar.
En ese raudo momento,
como nací partiré:
sin auto, casa ni ropa,
desnuda como llegué.
Mas si el sentir nunca muere,
por siempre recordaré
que en los instantes más puros
y hermosos de mi existencia,
estuve de igual manera:
¡desnuda!
por siempre recordaré
que en los instantes más puros
y hermosos de mi existencia,
estuve de igual manera:
¡desnuda!
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