miércoles, 26 de febrero de 2020

INQUEBRANTABLE

Frente a la oscuridad de la noche
a un paso de un abismo insondable,
me sostuvo una fuerza que invisible 
mantuvo mi espíritu inquebrantable.

Y fue en la brecha de duras circunstancias que aprendí 
no dar lugar para el quebranto.

Me hice amiga de las sombras 
de la noche
canté nanas a los hijos del espanto
y cuando el alba esclarecía
entonaba en libertad, un nuevo canto.

En la bruma cotidiana, muchas veces, 
extravié el compás y no vi el camino...
Mas mi entereza vital me dirigía 
a proseguir adelante a mi destino. 

¿Qué importa?... 
Si el sendero está bloqueado 
Si oropeles se adhieren a mi sino
Si penando pago una condena,
o si el mar me ruge enfurecido... 
¡Voy luchando en la batalla de mi vida;
y prosigo adelante en mi camino!