Infinita mirada, ojos de miel
y almendra
tus flecos de terciopelo
divina adoración engendran.
tus flecos de terciopelo
divina adoración engendran.
Las luces en destellos lustrosos
de tu velo
trazan el firmamento
trazan el firmamento
en eternales desvelos.
Tu voz, eco de seda
en la brisa se mueve
y me calma en la noche
con su dulce compás.
Y el suave relieve
que deja tu sonrisa
dibuja las promesas
de un tiempo de solaz.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario