Y me vestí con un traje de flores silvestres
en lugar del funesto olor de ropa vieja.
Caminé un sendero que aunque no era recto,
Caminé un sendero que aunque no era recto,
me enseñó a perder el temor por lo incierto
Y volé con el regio alear de golondrinas.
entre nubes de seda, me encontré rendida,
entre nubes de seda, me encontré rendida,
a la copa de un árbol, al fluir del riachuelo
a la estela de aves remontándose al cielo.
Aprecié con mis ojos el color de la vida,
degusté en mis labios el sabor de otra piel.
Eres solo un recuerdo que visita mis versos
Y yo soy abeja, que vuela sin rumbo, sin panal y sin miel.