viernes, 28 de noviembre de 2014

Noche fría

Noche, te siento fría
e insistes en tus caricias.
De escarcha están hechos tus besos
y yo perdí mi cobija...

Líbrame de la inclemencia
de tus labios congelados,
tallados por la helada brisa
en tu figura de hielo;
esa que pretende tener vida
y que pintas color rosado.

Bajo tu astro sin tibieza
la campiña se ve tiesa,
los caminos lucen blancos
nieve cubre la maleza.

Solo queda un árbol oscuro
que, al final del sendero,
rige con total arrogancia
a un ave que, por ser fiel,
sucumbe muerta de frío
congelándose a sus pies.

jueves, 27 de noviembre de 2014

Canto a la vida

Cuando morí a mis errores,  
comencé a vivir; 
amando mi experiencia 
la quise describir:
renací de un verso 
cuando tocó mi alma,
Y reiné en el silencio 
apreciando su calma.

En el rostro de un niño  
disfrutando de un cuento,
reviví la ternura que por
mis nietos siento; 
sus cabellos despeinados, 
sus abrazos apretados
y esa alegría de verlos crecer 
a mi lado.

Con el paso de los años 
creció mi sabiduría, 
pero al querer compartirla entendí, 
que solo era mía. 
Sentí soledades e inventé alegrías 
y ellas me acompañan 
casi todos los días.
Al mirar mi interior, 
aprendí a no juzgar.
Y en las noches de angustia, 
no dejé de soñar.
  
Siempre que me hundí
en la profunda mar,
desahogándome en versos, 
fue mi impulso a aflorar...
Comprendí que la vida 
es un pestañear en el tiempo;
que a tus esfuerzos y logros, 
se los llevará el viento.
Y asimismo entendí
que la tristeza es pasajera,
y que vivir la vida, 
siempre vale la pena.




martes, 25 de noviembre de 2014

Milagro

Si no enfrentas la tormenta
Te cubrirán las olas del mar 
“¡Yo navego sobre aguas
de inmensa profundidad!"

No necesito un milagro
ni caminar sobre el mar.
He montado la tormenta
y enfrenté su vendaval.
Mas si algún vez las olas
me hicieran naufragar:
¡seré reina en el abismo,
seré sirena del mar!

Muchas noches, una luna

He agotado las aguas 
sedienta ante tu evasiva. 
He escalado más alto 
y he visto la verdad con su luz.
En el espacio cambiante 
flotabaron tus promesas 
que se han desaparecido 
en el "Vacío de Boötes".
 
La misma la luz de la luna 
se apaga avergonzada;
cierro mis ojos y descanso 
pero me cuesta dormir.
Rebuscando las palabras 
que puedan auparte al cielo 
¡Pobre gorioncillo!, 
que vives tan pegado al suelo.
  
Y me angustia la distancia 
entre tu tierra y mi cielo
entre el te quiero o te olvido
entre las múltiples puertas 
por donde ha huido el amor.

miércoles, 12 de noviembre de 2014

Destellos

Sobre un mar airado que en penumbras
se ha formado por el llanto de la luna
hay destellos que resemblan las estrellas, 
y fugaces por instantes nos alumbran.
 
Un momento o tal vez solo un segundo
suficiente claridad envuelta en brisa
motiva el latir de la esperanza
e inspira a cruzar a la otra orilla.
 
Cuando el frío de la noche se dispersa 
se trasciende del invierno a primavera:
y las luces que alumbraron el camino
es la fuente del amor sobre tu vera.



martes, 11 de noviembre de 2014

Que sonrían sus ojos

Su mirada es hermosa cuando 
sonríen sus ojos.  
Transmite un sentir 
que no tiene que decir
pues veo en su rostro 
la señal que declara
una intención escondida 
en su peculiar mirada. 

Me gusta cuando llama mi nombre 
en su voz grave,
me atrae a su pecho, me besa con ardor;
mas cuando sus dedos 
acarician mi pelo
mi fuerza desfallece, me entrego a su pasión. 

También están los lapsos cuando 
está pensativo 
que luego interrumpe con 
un guiño invitación. 
Me levanta en vilo 
y amenazante erguido
va arrastrando mi talle 
al caos de su ardor.

Cuando llega la calma, 
nos quedamos silentes.
¡Decir una palabra estaría demás!
Me gusta que me mire 
pues sonríen sus ojos
y recostada en su pecho 
soñar una vez más. 



Metamorfosis revertida

Fue un golpe funesto el que derribó,
a esa hermosa niña que se enamoró.
Zapatillas rojas, cordones dorados
vestida con ropa de color rosado.
Así se veía, tierna mariposa
inocente y frágil
¡Confiando! 
 
Fue un vil engaño el que lastimó
a esa mariposa que de amor sufrió.
Una nota escrita en tinta invisible
silueta furtiva, sonrisa insensible.          
Lloraba de noche, penaba de día.          
Así se veía, mariposa herida
tendida en el suelo 
¡Dudando!
 
Mas la mariposa jamás se rindió.
Se armó de amor propio y rectificó. 
Rompiéndo barreras, renombró el dolor.
Trasmutando el golpe que la destruyó.
Así se veía cuando renacía
caminando erguida...
¡Sin alas!