Perseveraba en el amor,
mas el sonido de su nombre
no existía en mis labios.
no existía en mis labios.
Me mantuve en la espera
entonces al amor
le llamé esperanza.
Le imaginé en mis sueños
y cuando abrí mis ojos
le llamé ilusión.
Como un mágico conjuro
invoqué su presencia,
y me abrigo en poesía y canción.
y me abrigo en poesía y canción.
¡Yo le llamé amor mas hoy día le llamo vida!