martes, 20 de enero de 2015

Vacilo

Maldigo esta pasión que quema
y me encadena a su destino.
Me impide razonar 
y bloquea mi camino.
Atormentado por ansias
de pulsiones reprimidas
que insisten en subyugarme
ya no respiro tranquilo:
en momentos como este,
¡tan solo deseo el olvido!
Y en el preciso momento
en que la veo, vacilo.
 
En las noches soy pelele, 
por sus caricias mendigo.
Su amor me ha quebrantado
con su cruda indiferencia.
Viene y va a su antojo 
pues sabe que estoy vencido. 
Un tormento como éste 
me hace anhelar el olvido:
mas si sonríen sus ojos
en ese preciso instante, 
¡vacilo!


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