Siempre sueño con volar
mas lo escondo en mis silencios
sé que desde el azul
veré mi dolor mas pequeño...
Y busco desde lo alto
en cada noche de ensueño
las alas que han de elevarme
a las alturas del cielo.
Golpea la llovizna
atravez de mi ventana
convirtiéndose en caminos
sobre el pesado cristal.
De mis párpados hinchados
también cae otra lluvia
que se pasea callada
desde mis ojos al mar.
Esperando la mañana
que no llega, está ocupada,
esta noche se hace eterna,
desestima su final.
Y mi pena se aclimata,
creciendo, echa raíces
inunda mis sentimientos
y solo deseo llorar.
Con mil lamentos escribo,
mis brazos están caídos
mi esperanza corroída,
por tu abrupto pasar.
Y cuando llegue mañana
ya no será primavera
y yo seré una gaviota
perdida en las ondas del mar.